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Estrategia

La Eterna Batalla de las Fórmulas: ¿Cuánto Invertir en Bolsa?

La regla que calculas en diez segundos esperando el café contra la fórmula que le dio el Nobel a Merton. Y por qué la respuesta inteligente es usar las dos.

Gianfranco Licomati · Mayo 2025 · Lectura 7 min
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¿Estás harto de las reglas simplistas para decidir tu cartera? ¿O quizá detestas las fórmulas complejas que necesitan un doctorado para entenderlas? O, peor aún, ni te lo has planteado. Hoy hablaré sobre dos de las mejores fórmulas para calcular cuánto de tu dinero debe ir a la bolsa.

¿Alguna vez has oído esa vieja regla de "100 menos tu edad" para saber cuánto invertir en acciones? Ha cambiado. Es una reliquia de cuando la gente se jubilaba a los 65 y vivía hasta los 72.

La fórmula actualizada de la edad

La versión moderna lleva esa idea al siglo XXI con una renovación significativa:

% en acciones = 125 − tu edad − (tasa libre de riesgo × 5)

Vamos a entender por qué funciona. 125 en lugar de 100: porque ahora vivimos más. Si tienes 30 años, probablemente vivirás hasta los 90 o más. Necesitas que tu dinero aguante más tiempo, por lo que necesitas más exposición a activos que crezcan.

Restar la edad: cuanto más cerca estés de necesitar el dinero, menos riesgo debes asumir. Es sentido común financiero. Restar (tasa libre de riesgo × 5): cuando los bonos pagan un 5%, ¿por qué arriesgarte tanto en bolsa? Pero si solo pagan un 1%, necesitas más acciones para lograr tus objetivos.

Un ejemplo: tienes 40 años y la tasa de bonos a 10 años está al 3%. El cálculo sería 125 − 40 − (3 × 5) = 70%. Fácil, rápido, y lo puedes calcular mientras esperas el café de la máquina.

La fórmula de Merton

Hay otra fórmula que la gente suele pasar por alto, y es la de Merton. Robert Merton ganó el Nobel de Economía en 1997 y desarrolló una fórmula que parece sacada de una película de ciencia ficción:

% en acciones = Premio por riesgo ÷ (Volatilidad² × Aversión al riesgo)

Vamos a descifrarla. El premio por riesgo es lo que esperas ganar extra por encima de inversiones seguras, típicamente 3-5%. La volatilidad² es cuánto sube y baja el mercado, al cuadrado: si la volatilidad es 15%, esto es 0,0225. Y la aversión al riesgo es un número entre 2 (perfil agresivo) y 5 (tu abuela guardando dinero bajo el colchón).

Un ejemplo: premio por riesgo 4% (acciones rinden 6%, bonos 2%), volatilidad 15%, nivel de nerviosismo 3. El cálculo sería 4% ÷ (0,0225 × 3) = 4% ÷ 0,0675 = 59,3%. Potente, preciso, pero necesitas una calculadora y datos que no encuentras en el periódico.

¿Cuál es mejor?

La primera fórmula la calculas en 10 segundos: solo necesitas tu edad y la tasa de bonos a 10 años. Es intuitiva, cualquiera entiende por qué funciona. Pero no considera tu tolerancia personal al riesgo, asume que todos los mercados tienen la misma volatilidad y no se adapta a valoraciones extremas.

Merton, en cambio, se adapta a las condiciones reales del mercado, considera tu psicología específica y responde dinámicamente a burbujas y crisis. La pega: necesitas estimar datos complejos, es difícil de calcular sin una hoja de cálculo y el componente de aversión al riesgo es subjetivo.

En mercados "normales", ambas fórmulas suelen dar resultados sorprendentemente similares. Pero se divorcian brutalmente en situaciones extremas.

Durante un crash, la primera fórmula dice "sigue con lo mismo". Merton dice "¡compra más! Las acciones están baratas y el premio por riesgo ha aumentado".

En una burbuja especulativa, la primera dice "todo normal, sigue el plan", mientras Merton avisa: "¡peligro! Reduce acciones, el premio por riesgo es negativo". Y cuando las tasas de interés explotan, la primera dice "reduce drásticamente las acciones", mientras Merton invita a analizar si el premio por riesgo sigue siendo atractivo.

¿Cuál deberías usar tú?

Usa la primera si quieres algo simple que puedas explicar a tu pareja, no quieres complicarte con estimaciones y planeas reequilibrar solo una vez al año. Usa Merton si te gusta afinar tu estrategia al milímetro, tienes acceso a datos de mercado actualizados y te sientes cómodo con conceptos financieros más avanzados.

Mi recomendación definitiva

Úsalas juntas. La estrategia invencible es emplear ambas fórmulas como sistema de doble verificación: calcula tu asignación con la primera (fácil y rápido), verifica con Merton (más preciso) y, si hay una gran diferencia, investiga por qué.

¿Por qué funcionan juntas? Porque la primera fórmula ya incorpora implícitamente algunas dinámicas de Merton. Cuando el mercado sube mucho, los bancos centrales suelen subir las tasas, así que la primera reduce acciones. Cuando hay crisis, las tasas bajan, así que la primera aumenta acciones. Pero Merton lo hace de forma más directa y precisa.

En mi opinión, no hay que casarse con una sola fórmula. Usa múltiples herramientas para verificar tus decisiones. Pero sobre todo, aprende a tomar decisiones basadas en sistemas, no en opiniones. Tu cartera te lo agradecerá. Tu futuro yo también.

A seguir pecando, Gianfranco Licomati