El atractivo de España va más allá de sus playas soleadas, su rica historia y su cultura vibrante. En los últimos años, ha emergido como un destino codiciado para inversionistas extranjeros que buscan oportunidades de negocio y una puerta de entrada a Europa. ¿El incentivo? La «visa dorada».
Beneficios de la visa dorada
- Residencia en España: Los titulares de la visa dorada pueden vivir y trabajar en España, disfrutando de todos los beneficios de ser residentes, incluido el acceso a servicios públicos y atención médica.
- Acceso a Europa: Con la visa dorada, los inversionistas y sus familias pueden viajar libremente por el espacio Schengen, lo que facilita los viajes de negocios o placer por 26 países europeos.
- Sin compromiso de residencia permanente: A diferencia de otros programas, la visa dorada no exige que el titular resida permanentemente en España. Esto permite a los inversionistas vivir en su país de origen y viajar a España cuando lo deseen, ya sea por negocios o vacaciones.
- Inversión segura: España ofrece un mercado inmobiliario en crecimiento y un entorno empresarial estable, lo que garantiza que las inversiones realizadas en el país sean seguras y rentables.